Datos Sobre la Enfermeded Neumocócica en Adultos


"Estoy comprometido a ayudar a reducir la enfermedad neumocócica entre los adultos de los EEUU porque en el transcurso de los años, he visto que esta enfermedad ha interrumpido demasiadas vidas.
"

  —Mark Metersky, MD

Universidad de Connecticut, Escuela de Medicina
¿Qué es la enfermedad neumocócica?
La enfermedad neumocócica es una infección causada por bacterias comunes llamadas “neumococos”. Puede provocar enfermedades graves como neumonía, meningitis, e infecciones de la sangre (bacteriemia).

¿Es peligrosa?
La enfermedad neumocócica es grave y mortal. La meningitis neumocócica y las infecciones de la sangre matan a miles de estadounidenses por año. La mayoría de estas muertes se producen en adultos. Para aquellos que sobreviven, estas infecciones pueden provocar hospitalización, un tiempo prolongado de recuperación y problemas de salud devastadores, como pérdida de la audición, convulsiones, ceguera, y parálisis.

La neumonía neumocócica también es peligrosa. Todos los años se hospitalizan a al menos 175,000 personas por esto, y algunos de estos pacientes tendrán como resultado un ataque cardíaco o insuficiencia cardíaca.

¿Cuáles son los síntomas?
La enfermedad neumocócica puede atacar rápidamente y sin advertencias, pero los síntomas no son iguales para todos. Dependiendo de si la infección provoca neumonía, infección de la sangre o meningitis, se pueden presentar ciertas combinaciones de lo siguiente:
 
  • inicio abrupto de fiebre 
  • temblores o escalofríos, tos
  • falta de aire 
  • dolor de pecho
  • cuello rígido 
  • desorientación
  • sensibilidad a la luz

¿Cómo se contrae la enfermedad neumocócica? 

Las bacterias neumocócicas se diseminan por la tos o los estornudos, o con el contacto directo, como al besarse. No todas las personas que llevan la bacteria se enferman, por lo que es posible “contagiarse” con la enfermedad neumocócica de alguien que parezca estar sano.

¿Quién puede contraer la enfermedad neumocócica? 
Cualquier persona puede contraer la enfermedad neumocócica, pero los mayores de 65 años y los adultos más jóvenes con determinadas afecciones crónicas de salud tienen más probabilidades de contraerla que los demás. También corren un mayor riesgo de enfermarse gravemente.

¿Hay algo que pueda hacer para evitar contagiarme de la enfermedad neumocócica? 
Hay vacunas que ayudan a prevenirla. Medicare y la mayoría de las compañías de seguro privadas pagan la vacuna para los pacientes que la necesitan. También es importante recibir la vacuna contra la gripe todos los años, ya que tener gripe aumenta las probabilidades de contraer la enfermedad neumocócica.

¿Cómo sé si me debo vacunar? 
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) recomiendan la vacuna para:

  • Todas las personas a partir de los 65 años de edad
  • Los adultos de 19 a 64 años con cualquiera de las siguientes afecciones:
    • Enfermedades crónicas como enfermedad de los pulmones, el corazón, el hígado, o los riñones, asma, diabetes, o alcoholismo 
    • Afecciones que debilitan el sistema inmunitario, como VIH/SIDA, cáncer, bazo dañado, o extirpado 
    • Implantes cocleares o fugas de líquido cefalorraquídeo (LCR)
  • Adultos de 19 a 64 que fuman cigarrillos

Hay dos tipos de vacunas neumocócicas disponibles para adultos: una vacuna neumocócica polisacárida (PPSV23) y una vacuna neumocócica conjugada (PCV13). Los adultos con cualquiera de las siguientes afecciones deben recibir ambas vacunas: afecciones inmunocomprometedoras (por ejemplo, VIH/SIDA, leucemia, linfoma y enfermedad de Hodgkin), bazo dañado o extirpado, implantes cocleares o fugas de LCR. Otros adultos a los que se les recomienda la vacuna neumocócica solo necesitan la PPSV23, pero es posible que necesiten más de una dosis.


¿Existen efectos secundarios por la vacuna?
 
Se pueden producir efectos secundarios leves, como enrojecimiento o dolor en el lugar de la inyección. En casos muy poco frecuentes puede presentarse fiebre, dolores musculares o reacciones más graves.

Para obtener más información, hable con su profesional de atención médica o visite  www.adultvaccination.org.